jueves, 4 de diciembre de 2014

Recibe Chile nave inglesa que vigila en Malvinas


Michelle Bachelet
(ambito.com).- Por EdgardoAguilera. UN DESTRUCTOR CON MISILES, DESTACADO EN LAS ISLAS USURPADAS, PARTICIPA DE FERIA DE MARINAS DE GUERRA
                                                                                           
El destructor británico HMS Dragon asignado a la custodia de las Malvinas participa en Valparaíso de Exponaval 2014, una feria de defensa naval e industria del sector que organiza cada dos años la Armada de Chile. Michelle Bachelet inauguró ayer la exposición, que este año cuenta con 140 empresas expositoras internacionales, 32 delegaciones navales y stands de 29 países.

La Argentina sólo estará presente a través del agregado naval en Chile, capitán de navío Fabián D'Ángelo.

El destructor HMS Dragon, una de las más modernas unidades navales en servicio en la Marina Real Británica amarró el viernes 28 de noviembre en el puerto de Valparaíso, en visita oficial al país trasandino. El sitio web de la Royal Navy informó la zarpada con destino al Atlántico sur el 27 de octubre pasado, y consignó que relevará en esa misión al navío HMS Iron Duke que actualmente está en las islas Malvinas.


Luego de su arribo a Chile, el Dragon participó de maniobras junto a unidades de la Armada chilena, y retornó ayer a Valparaíso para tomar parte en la feria Exponaval Trans-Port 2014 que se extiende hasta el 5 de diciembre.

El tema central a debatir en la muestra de este año es: "Las Armadas y su contribución al medio ambiente y eficiencia energética". Título de tinte amigable con políticas "verdes", pero a no dudarlo incluirá el rol disuasivo y de protección inherente al poder naval frente a la avidez por los recursos oceánicos.

El destructor tipo 45 Dragon es el cuarto -entró al servicio activo en junio de 2010- de una serie de seis que construyó el grupo British Aerospace Systems (BAE), el mismo que contrató la marina chilena para el mantenimiento y modernización de sus fragatas tipo 22 y 23 adquiridas usadas a la Royal Navy entre 2005 y 2008.

Es un buque de última generación, con tecnología «stealth» que reduce la ecodetección radar, dotado de armas sofisticadas, entre ellas un lanzador de 48 misiles antiaéreos Sea Viper.

El escudo militar británico en torno al archipiélago surgió al término de la guerra de 1982.

El Ministerio de Defensa inglés planificó la presencia marítima permanente, -"para proteger intereses estratégicos nacionales"- dice la doctrina, comprende a las islas Malvinas, las Georgias y las Sandwich del Sur y otros territorios de ultramar. Creó la Patrulla Atlántica Sur (Atlantic Patrol Task South, en inglés) con el objetivo de ser la primera respuesta a una eventual crisis o tensión militar (con la Argentina). Se cumple con el despliegue de un buque de primera línea, destructor o fragata (ahora el Dragon); un buque logístico de la Real Flota Auxiliar (RFA), rotan cada 7 meses, y un patrullero oceánico, el HMS Clyde con asiento permanente en el puerto local. Un submarino de propulsión nuclear (con capacidad de portar armas atómicas) es parte de la patrulla, pero sus movimientos nunca se dan a publicidad.

En 2012, Londres envió a Malvinas al primero de la serie, el HMS Dauntless; el despliegue motivó una protesta del Gobierno que consideró esa política como una militarización del Atlántico sur. El canciller Héctor Timerman hizo presentaciones ante el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki moon, sobre la posible introducción de armas nucleares por parte de Gran Bretaña en aguas del Atlántico sur y del creciente poderío bélico. El amarre del Dragon -con misión militar de custodia de las islas- en el puerto de Valparaíso colisiona con la trabajosa solidaridad regional que la Casa Rosada logró en torno a la cuestión Malvinas.