jueves, 2 de agosto de 2018

La Cuestión Malvinas: historia de una entrega

Por Daniel Mojica *

La Cuestión Malvinas. No es sólo un tema de Soberanía Nacional. Está inmersa en la geopolítica internacional, por su ubicación etratégica, y por las riquezas que contiene. Petróleo, pesca, y cercanía con la mayor fuente de agua dulce del planeta: la Antártida.

Vamos a poner en contexto, la historia previa a la usurpación británica de 1833. Año a partir de cual comienza la incesante tarea diplomática de reclamos sobre nuestra soberanía. Vamos a exponer los 182 años de reclamos soberanos de Argentina. Que serían 185 años ininterrumpidos, si desde el 10 de diciembre de 2015, se hubiera continuado el legado histórico, y se hubiera respetado la Constitución Nacional.

Un capítulo aparte, aunque no lo parezca, es la absurda guerra declarada por una dictadura genocida agonizante. ¿Fue una trampa inteligente del imperio? Socio desde siempre de su colonizador británico. Es otro hecho a dilucidar.
Si nos atenemos a las consecuencias, y a la recurrente pregunta ‘¿A quién benefició? La respuesta brota como sangre de una herida.

Vamos a dividir el trabajo en capítulos, para una mejor comprensión y debate.

Primera Parte: Recorrido histórico previo a 1833 hasta antes del 2 de abril de 1982. Con un Anexo Documental: Las resoluciones de la ONU al respecto.


Segunda Parte: Con las negociaciones posteriores a la guerra de Malvinas. Que quizás ilumine un poco el interrogante del por qué de esta infame guerra. Con un Anexo Documental: las declaraciones, acuerdos, tratados, documentos entre ambas naciones. Además, un profundo análisis de un documento clave: La ‘Declaración Conjunta del Reino Unido de Gran Bretaña y la República Argentina, en Madrid, 19 de octubre de 1989’. Realizada por el doctor Julio Carlos González: Abogado y político argentino. Ex Director de Asuntos Jurídicos de la presidencia de la Nación y luego Secretario técnico, en el gobierno Constitucional del 25 de Mayo de 1973 hasta el 24 de Marzo de 1976.
También vamos a incorporar la valiosa mirada del veterano de Malvinas, Daniel Guzmán, miembro del Consejo Asesor del Observatorio de la Cuestión Malvinas de Tierra del Fuego.

Reseña Histórica.

La historia de disputa sobre las Islas Malvinas se remonta al año 1764, cuando el conde y aventurero francés Louis Antoine de Bougainville produjo el primer asentamiento en la isla Soledad, al que bautizó como Port Louis. Unos días después tomo posesión de las Islas en nombre del Rey de Francia, pese a que originalmente se había negado a financiar el viaje. De esta manera nombró a las Islas, pertenecientes a la corona francesa, como Malouines, en honor a Saint-Malo, la ciudad portuaria de donde habían partido las embarcaciones rumbo al archipiélago. Luego se traduciría al español por fonética y quedarían con el nombre actual: Malvinas. Cuando España tuvo conocimiento de la presencia francesa en Malvinas, protestó y reclamó su entrega. Ambos países estaban unidos por el Pacto de Familia. España temía que el éxito de la empresa colonial francesa en tierras americanas, incentivara a los británicos a seguir el mismo camino; era conocido el interés del Almirantazgo por establecer una base naval en las islas. Hubo algunas negociaciones entre Francia y España y llegaron a un acuerdo. El convenio establecía la entrega de la colonia y el pago de una suma de dinero a Bougainville para compensarlo por los gastos. La transferencia de la colonia se realizó el 1º de abril de 1767, y Felipe Ruiz Puente fue nombrado como el primer gobernador español de las islas, dependientes del Virreinato del Río de la Plata.

Al mismo tiempo Gran Bretaña intentó asentarse en la Isla Trinidad, en Port Egmont, pero España, sin llegar al conflicto armado, logró que desistiera de hacerlo en el marco del Tratado de Nutka, mediante el cual la corona británica reconocía la soberanía española sobre el archipiélago a cambio de asentarse en la Isla Nutka, lo que el gobierno hispano aceptó. Se producen varios altercados con Gran Bretaña, quien pretendía ocupar las islas para favorecer su comercio por el Pacífico y perjudicar a España. Por tal razón, en 1768 el gobernador de Buenos Aires, Francisco de Paula Bucarelli, recibió instrucciones de evitar el establecimiento de cualquier colonia británica en territorio del virreinato.

En diciembre de 1769, partió con tres buques hacia las Malvinas para dar cumplimiento a las órdenes impartidas desde Madrid. Durante la Revolución de Mayo, los habitantes de la isla fueron llamados a pelear en Montevideo en nombre de la corona española. De esta manera las islas fueron evacuadas y dejaron una placa cediendo todo derecho de soberanía. Las Islas, luego de la declaración de Independencia de Argentina, las islas quedaron en su posesión por proximidad y estuvieron desiertas hasta 1820, cuando desde Buenos Aires se decidió enviar un fragata para tomar posesión y reafirmar los derechos.

Al comienzo las Islas dependía directamente del Gobierno de Buenos Aires y la utilizaban como reclusión de delincuentes. En esos años el gobierno de Buenos Aires le debía a Jorge Pacheco, comerciante, asociado con el hamburgués Luis María Vernet, una suma importante de dinero que no podía abonarle y le ofreció que se resarciera con el usufructo de los ganados alzados que había en las islas Malvinas. Vernet el socio de Pacheco, acepto el ofrecimiento. Hizo una primera expedición al archipiélago en 1823; volvió en 1826 y desde Puerto Soledad se dedicó a la organización de sus futuras operaciones; el 5 de enero de 1828 el gobierno le otorgó la tierras que ambicionaba y que había explorado. El 10 de junio de 1829 se creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas con asiento en la isla Soledad y jurisdicción en las islas adyacentes al Cabo de Hornos; Luis Vernet fue designado comandante en Puerto Soledad.

Autoridad argentina: Las islas, que pertenecían a España, pasaron por derecho de sucesión a pertenecer a las Provincias Unidas del Río de la Plata, denominación inicial de la República Argentina. Esta, en reafirmación de sus derechos, tomó formal posesión de las mismas el 6 de noviembre de 1820, en que el Coronel de Marina David Jewett, comandante de la nave “HEROÍNA”, izó el pabellón azul y blanco en las ruinas de Puerto Soledad (ex puerto San Luis). Para esta acción, la fragata tenía. Prerrogativas de “buque del Estado argentino”. La ocupación de las Islas Malvinas se hizo con toda seriedad. Lo descrito anteriormente es la base de los derechos argentinos en lo histórico y en lo jurídico, por ser herederos y continuadores de las posesiones insulares españolas del Atlántico Sur.

Es oportuno destacar que cuando los piratas británicos usurparon las Islas en enero de 1833 había población argentina. Sus habitantes fueron tomados prisioneros y desembarcados en Montevideo. Poco más tarde llegaron los primeros Kelpers que se asentaron sobre territorios confiscados a sus primitivos y legítimos ocupantes. Otro antecedente que ilustra que fuimos expulsados de Malvinas lo recuerda la rebelión del Gaucho Rivero en Agosto de 1833, secundado por criollos e indígenas argentinos. La resistencia culminó en enero de 1834.

Reclamos argentinos:
Desde la usurpación de 1833, perpetrada por los ingleses en las Islas Malvinas, como es natural, la Argentina no ha cesado en sus reclamos y protestas que, si bien fueron a lo largo de 150 años, materialmente infructuosas, sostuvieron siempre, jurídica y moralmente nuestra actitud de lucha por la no aceptación de la violación a nuestros derechos, y el enjuiciamiento que de ello surge y que la razón y el honor imponen.

En 1833 Manuel Moreno realiza la primera protesta diplomática a la oficina extranjera por la usurpación de las Malvinas. Lamentablemente, no se obtiene respuesta alguna, al igual que los siguientes 4 reclamos realizados por Moreno. Los años posteriores se suceden en reclamos a Gran Bretaña por parte de Cancilleres Argentinos, pero por toda respuesta, Inglaterra reitera que había dado el asunto por concluido. Exigida por la ausencia de resultados, la Argentina toma nuevas formas de protesta pero no obtiene resultados positivos.

En1946, se decreta nuestra soberanía sobre el mar epicontinental y zócalo continental argentino. Fue aprobado el Art. 73 de la Carta de las Naciones Unidas en pro de la independencia de los territorios no autónomos. Gran Bretaña incluyó el archipiélago Malvinas entre los que se hallaban bajo su administración, en calidad de colonia. Se efectuó rápida y enérgica protesta por parte del gobierno argentino.

En 1948, en la novena Conferencia Interamericana de Bogotá una declaración niega a las Malvinas como “territorio autónomo” definiéndolas como “territorio de facto, ocupado por una potencia extranjera”.

En 1960 se dicta la Resolución 1514 denominada “Declaración sobre la Concesión de la Independencia de los Países y Pueblos coloniales” que abarca dos aperturas conceptuales tendientes a la independencia de los países: una es la “libre determinación de los pueblos” y la segunda es “la integridad territorial”. Inglaterra optó por la primera y Argentina por la segunda.
En 1963 se tienen noticias de que Gran Bretaña concedería la Independencia a las Malvinas. Felizmente esto había sido previsto por la Argentina que ya en el año anterior ante la Comisión Jurídica de la OEA se opuso al ingreso de nuevos miembros a dicha Organización.

En 1964 el Subcomité III del Comité Especial de las Naciones Unidas designa a las Malvinas “territorio a descolonizar”.
En 1965 el 16 de septiembre la XX Asamblea General de las Naciones Unidas dicta la Resolución 2065 que constituye, sin duda, el paso más importante de nuestra larga marcha diplomática. Esta resolución llega a la realidad del problema, por la cual se expresa que reconociendo “la existencia de una disputa entre los gobiernos del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y la República Argentina acerca de la soberanía sobre dichas islas” invita a los gobiernos a “proseguir sin demora las negociaciones recomendadas por el Comité Especial (Comité de Descolonización)… a fin de encontrar una solución pacífica al problema, teniendo debidamente en cuenta las disposiciones y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas y la resolución 1514 de la Asamblea General, así como los intereses de la población de las Islas Malvinas”.bEsta resolución aprobada por 94 votos a favor, 14 abstenciones y ningún voto en contra, es la base primera de la cuestión en el ámbito de Naciones Unidas. Con la aprobación de esta resolución Argentina logra: Que las Naciones Unidas descarten para este caso el principio de libre determinación y acepta el criterio de la integridad territorial ya que contrario podría haber solicitado al Reino Unido que arbitrara los medios necesarios para que este territorio se independizara.

Acepta el criterio argentino de tener en cuenta para este caso los intereses de los habitantes y no los deseos de los mismos como pretendía el Reino Unido. Descarta la postura del Reino Unido, de la no injerencia de la organización internacional en esta cuestión.

En base a esta resolución y a través de las negociaciones entre las partes se logra un acuerdo entre los dos países el 1° de julio de 1971 (Declaración de Buenos Aires) por el cual se facilita la integración física entre las Islas Malvinas y el territorio continental argentino (comunicaciones, transportes, comercio, educación).

Gran Bretaña ya no podía determinar por su cuenta y se vio obligada a entablar conversaciones con la Argentina. El 20 de julio de 1966 comienzan las negociaciones en Londres. En 1967 un representante británico, manifestando que su país se hallaba dispuesto a cumplir con la resolución 2065, viajó a las Islas para poner en acuerdo a los malvinenses del traspaso a la Argentina, pero ello fue inútil “gracias” a la presión ejercida por la Falkland Islands Company.

Desde el 28 de marzo, el Secretario Stewart había informado al Gabinete sobre la fórmula que iba a proponer y recién en agosto se llegó a un acuerdo sobre el Memorándum de Entendimiento. El texto completo decía,
1. Los representantes del Gobierno de la República Argentina y del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, habiendo discutido la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands) en un espíritu de amistad y cooperación, de conformidad con la Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dejan constancia de este Memorándum de su entendimiento acerca de la posición alcanzada en las negociaciones.
2. El objetivo común es solucionar definitivamente y en forma amistosa la disputa sobre la soberanía, teniendo debidamente en cuenta los intereses de la población de las Islas. A fin de crear las condiciones en las que pueda alcanzarse ese objetivo, los dos gobiernos se proponen realizar rápidos progresos con medidas prácticas para promover la libertad de comunicaciones y movimiento entre el territorio continental y las Islas, en ambas direcciones, de un modo tal que estimule el desarrollo de vínculos culturales, económicos y otros.
3. A tal efecto y en el deseo de contribuir a esa solución, el gobierno de la República Argentina promoverá la libre comunicación y movimiento entre el continente y las Islas y el gobierno del Reino Unido colaborará en la ejecución de esta política. Las discusiones sobre las medidas prácticas a adoptarse tendrán lugar de inmediato en Buenos Aires.
4. El gobierno del Reino Unido, como parte de esa solución final, reconocerá la soberanía de la República Argentina sobre las Islas a partir de una fecha a ser convenida tan pronto como sea posible después de que (i) los dos gobiernos hayan resuelto la actual divergencia entre ellos respecto del criterio conforme al cual el gobierno del Reino Unido considerará si los intereses de los isleños estarían asegurados por las salvaguardias y garantías a ser ofrecidas por el gobierno argentino y (ii) el gobierno del Reino Unido se halle entonces satisfecho de que aquellos intereses estén asegurados así.
5. Ambos gobiernos continuarán las actuales conversaciones en Londres a efectos de definir los detalles de las garantías y salvaguardias de los intereses de la población de las Islas a ser ofrecidas por el gobierno argentino.
6. Los dos Gobiernos han tomado nota de las respectivas políticas y comparten la opinión de que un cierto período de tiempo facilitaría el desarrollo de condiciones para un arreglo definitivo. Si no hubiese alcanzado un arreglo definitivo, a solicitud de cualquiera de los dos Gobiernos podría convocarse a una reunión de representantes especiales un una fecha no antes de cuatro años y no después de diez años a partir de la firma de este Memorándum para comprobar el progreso o para examinar la cuestión.(eL 1° de julio se logró firmar esta ‘Declaración Conjunta de Buenos Aires). (Fuente: Centro de Ex Combatientes en Malvinas de Corrientes {CESCEM})

A partir de la década de 1970 se inician otros ciclos de conversaciones que se interrumpen, básicamente por la negación de Inglaterra a tratar el tema de la soberanía.

Resolución 3160:
El 14 de diciembre de 1973, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba la segunda resolución sobre el tema, Res. 3160, por la cual se expresa el “reconocimiento por los continuos esfuerzos realizados por el gobierno de la Argentina …para facilitar el proceso de descolonización y promover el bienestar de la población de las islas” e insta a los gobiernos a que “prosigan sin demora las negociaciones para poner término a la situación colonial”.
Se expresa asimismo que las Naciones Unidas están gravemente preocupadas por el hecho de que han transcurrido ocho años (desde la Res. 2065 de 1965) sin que se hayan producido progresos sustanciales en las negociaciones”.
Esta resolución contó con 116 votos a favor, 14 abstenciones y ningún voto en contra.
Las dos resoluciones mencionadas hasta aquí para la cuestión Malvinas se encuadran en el período que hemos denominado cooperación entre el Reino Unido y la República Argentina.
Resolución 31/49:
La relación bilateral entre los dos país entra en un período crítico por esta cuestión.
Entre los hechos más importantes que perturbaron la relación de cooperación se puede mencionar:
El 2 de marzo de 1975, un contingente de turistas argentinos y extranjeros, embarcados en el “Regina Prima” no desembarcaron en Puerto Stanley (Capital de las islas Malvinas) ya que el capitán se negó a izar la bandera británica, como solicitaban las autoridades coloniales de las Malvinas.

El 16 de octubre de 1975 la embajada británica en Buenos Aires anuncia al gobierno argentino el envío de una misión a las islas Malvinas para realizar un relevamiento o estudio de las mismas. Este hecho trae como consecuencia un cambio de notas entre las partes, la denuncia Argentina en las Naciones Unidas el 8 de diciembre de 1975 y se declara a la misión inglesa (Shackleton) “no bienvenida” el 2 de enero de 1976.

Además el gobierno argentino sugirió el retiro del embajador británico en Buenos Aires, y no asumió sus funciones el embajador argentino en Londres. (Fuente: Dirección de Cultura y Educación “Historia de las Islas Malvinas”)
1976: El Gobierno argentino presenta protestas ante el Encargado de Negocios de Gran Bretaña por las actividades del buque británico Shackleton en zonas marítimas sometidas a la jurisdicción argentina. Incidente marítimo entre fuerzas argentinas y el buque el 4-1-1976.

-22/25-2-1977: La misión “Rowlands” llega a Buenos Aires, proveniente de las Islas Malvinas, y se reanuda el diálogo entre las partes.
-26-4-1977: Se conoce en forma simultánea un comunicado conjunto fruto de las negociaciones de la “Misión Rowlands”.
-13-7-1977: Se reúnen en Roma los representantes argentinos y británicos, tal como se había acordado en el Comunicado conjunto.
-15-12-1977: Se continúan las negociaciones entre ambas representaciones en Nueva York, donde prometen realizar una nueva ronda en el segundo trimestre de 1978.
-3-1979: Asume la Primer Ministro Británica Margaret Thatcher.
La Oficina de Asuntos Exteriores del Commonwealth, presentó al nuevo Ministro de Estado, Sr. Ridley, quien presenta cuatro alternativas para el caso Malvinas.
-febrero/set.-1981: las negociaciones y encuentros de Nueva York de las delegaciones argentinas y británicas fracasaron ante la propuesta del Reino Unido de “congelar” las negociaciones de soberanía y exigir la presencia de isleños como parte integrante de la Delegación Británica.
-14-10-1981: Luego de elecciones celebradas en las Islas Malvinas, accede al poder el sector mas duro “no negociador”.
-Dic.1981: en ambas Cámaras del Parlamento Británico se insta al gobierno a mantener la presencia de la marina real en el Atlántico Sur, acceder a los “deseos de los isleños” y desarrollar los intereses británicos en la región.
-26-2-1982: Nueva ronda de negociaciones con Gran Bretaña, en Nueva York, en la cual los británicos manifiestan no haber analizado la propuesta argentina.
-19-3-1982: desembarcan en Puerto Leith 41 obreros argentinos de la empresa Georgias del Sur, con pleno conocimiento de las autoridades británicas, para hacerse cargo del desmantelamiento de factorías balleneras fuera de servicio desde 1961. (Fuente: Anuario de Relaciones Internacionales, Año 1994)

DM/GF/RG

(*) Periodista de Panorama Federal / Radio Gráfica